Reparto propio o tercerizado: cómo decidir con números, no con intuición
Cuando un reparto crece, en algún momento aparece la pregunta: ¿conviene sumar un repartidor propio o tercerizar la entrega? La mayoría la responde por instinto, por lo que hizo un colega del rubro, o por inercia (se sigue como se empezó). Pocas veces se responde con una cuenta. El problema es que la respuesta correcta depende del volumen, y cambia de signo según cuántas entregas hagas por día.
Las dos estructuras de costo son distintas
Un repartidor propio es, sobre todo, un costo fijo. Le pagás el sueldo, las cargas sociales y sostenés el vehículo, hagas 5 entregas ese día o 30. Si el volumen baja un mes, el costo no baja con él.
Un servicio tercerizado es, en cambio, un costo variable. Pagás por entrega hecha, así que si el volumen baja, el gasto baja en la misma proporción. La contracara es que el costo por entrega tercerizada suele ser más alto que el costo por entrega de un repartidor propio bien aprovechado, porque el tercero también necesita margen.
Esa diferencia de estructura es la que determina cuál conviene, y depende de un solo factor: cuántas entregas hacés por día.
El cálculo, con un ejemplo cerrado
Para comparar, hace falta el costo real de una entrega propia, no una estimación a ojo. (Si no lo tenés calculado, la fórmula del costo real de un reparto sirve como punto de partida.)
Supongamos un repartidor propio que cuesta 320.000 por mes entre sueldo, cargas sociales y el vehículo (combustible, service, seguro, patente). Un servicio tercerizado en la misma zona cobra 1.800 por entrega.
| Entregas por día (22 días hábiles) | Costo flota propia | Costo tercerizado | Conviene |
|---|---|---|---|
| 5 (110/mes) | 320.000 | 198.000 | Tercerizado |
| 10 (220/mes) | 320.000 | 396.000 | Flota propia |
| 15 (330/mes) | 320.000 | 594.000 | Flota propia |
| 20 (440/mes) | 320.000 | 792.000 | Flota propia |
El cruce, en este ejemplo, está apenas por encima de las 5 entregas diarias. Con volumen bajo, tercerizar sale más barato porque no pagás el costo fijo de un repartidor casi ocioso. Apenas el volumen crece, la flota propia empieza a diluir ese costo fijo entre más entregas y se vuelve la opción más barata.
El número exacto va a ser distinto en tu caso: cambia con el sueldo de la zona, el precio del combustible y lo que cobre el tercerizado. Lo que no cambia es la forma de la curva: tercerizado gana en volumen bajo, flota propia gana en volumen alto.
Lo que el número no muestra
El costo por entrega no es la única variable, y en algunos casos no es la que más pesa.
Control de horario y trato con el cliente. Un repartidor propio representa tu marca, sigue tu criterio con clientes conflictivos y podés ajustar su ruta el mismo día. Un tercero tiene su propia operación, y vos sos un cliente más de esa operación.
Disponibilidad en pico de demanda. Si tenés una temporada alta marcada, tercerizar la parte del pico evita el costo fijo de un repartidor extra que sobra el resto del año.
Envases retornables y cuenta corriente. Si tu reparto maneja sifones, bidones o cobranza en el momento de la entrega, un repartidor propio entiende esas reglas porque son tu operación. Un tercero genérico, pensado para paquetería, no siempre las contempla.
Zonas dispersas. Un cliente aislado a 15 kilómetros del resto de la ruta rara vez justifica mandar un vehículo propio. Ahí, tercerizar esa entrega puntual suele ser más barato que forzarla dentro de la ruta propia.
La decisión no es todo o nada
Lo más común, a medida que un reparto crece, no es elegir una opción y quedarse ahí para siempre. Es tener flota propia para la zona núcleo, donde la densidad de clientes diluye el costo fijo, y tercerizar lo que queda afuera: pedidos sueltos, zonas alejadas, o el excedente de un pico de demanda puntual.
Para que esa combinación funcione sin volverse un caos, lo que hace falta no es logística de un solo tipo, sino que el pedido quede organizado de la misma forma sin importar quién lo entrega finalmente. Un software de reparto pensado para soderos y distribuidoras permite asignar cada pedido a un repartidor propio o marcarlo como entrega tercerizada, sin perder el registro de qué se pidió, a quién y cuándo se entregó, esté quien esté al volante.
¿Estás por decidir si sumar un repartidor propio o tercerizar parte del reparto? Escribinos por WhatsApp y hacemos la cuenta con tus números reales.
Preguntas frecuentes
¿En qué volumen conviene pasar de tercerizado a flota propia?
No hay un número universal, pero la cuenta cambia de signo cuando el costo fijo de un repartidor propio (sueldo, cargas, vehículo) queda por debajo de lo que pagarías por la misma cantidad de entregas tercerizadas. En reparto urbano con entregas frecuentes por cliente, ese cruce suele darse entre 15 y 25 entregas diarias por repartidor, pero conviene hacer la cuenta con tus propios números antes de decidir.
¿Se puede tener las dos cosas a la vez?
Sí, y es más común de lo que parece. Muchas distribuidoras usan flota propia para su zona núcleo, donde la densidad de clientes justifica el costo fijo, y tercerizan las entregas sueltas o las zonas alejadas donde no vale la pena mandar un vehículo propio por uno o dos pedidos.
¿Tercerizar significa perder el control del reparto?
Se pierde el control sobre quién maneja y qué ruta hace, pero no tiene por qué perderse el control sobre el pedido. Mientras el pedido se organice y se registre de tu lado (qué se pidió, a quién, cuándo se entregó), quién lleve la mercadería físicamente es una decisión aparte.
¿Tenés dudas sobre cómo aplicar esto a tu reparto?
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